La salvación del alma, el bautismo en el Espíritu Santo y el levantamiento de la Iglesia

Vamos a considerar estas tres grandes verdades bíblicas: la salvación del alma, el bautismo en el Espíritu Santo, y el levantamiento de la Iglesia. Algunos creen que en la salvación del alma también se recibe el bautismo en el Espíritu Santo; otros creen que si no se recibe el bautismo en el Espíritu Santo tal cristiano no participará del levantamiento de la Iglesia. Veamos:

La Salvación del Alma:

1. Es un nuevo nacimiento, o un nacimiento de arriba, o un nacimiento del Espíritu (Juan 3:8; 1 Juan 5:1; Efesios 2:1). Quien nace de nuevo verá a Dios.

Juan 3:8

El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

1 Juan 5:1

Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al que engendró, ama también al que ha sido engendrado por él.

Efesios 2:1

Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,

2. Es una nueva vida, una resurrección, vida eterna (Colosenses 2:12; Efesios 2:1, 6; Romanos 6:4; Juan 3:16). Quien recibe esta nueva vida, es salvo y tiene vida eterna.

Colosenses 2:12

sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.

Efesios 2:1, 6

Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados,

y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,

Romanos 6:4

Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

Juan 3:16

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

3. Es una nueva creación (2 Corintios 5:7; Gálatas 6:15). Quien es hecho una nueva criatura tiene la vida de Dios.

2 Corintios 5:7

(porque por fe andamos, no por vista);

Gálatas 6:15

Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.

4. Es una limpieza (Tito 3:4-5; Juan 15:3; Mateo 5:8). Quien ha sido limpio es salvo y verá a Dios.

Tito 3:4-5

Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres,

nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo,

Juan 15:3

Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.

Mateo 5:8

Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

5. De modo que, una vez que una persona nace de nuevo, recibe nueva vida, es hecho una nueva criatura, es limpio, es regenerado, es hecho hijo de Dios, tiene vida eterna, verá al Señor, sea por medio de la muerte, o por medio del levantamiento de la Iglesia. Es decir, para participar del levantamiento de la Iglesia, basta con ser salvo, vivir en santidad y obedecer la Palabra de Dios, aunque no haya recibido el bautismo en el Espíritu Santo.

6. La salvación del alma es para vivir eternamente en el cielo.

El Bautismo en el Espíritu Santo:

1. Es subsecuente a la salvación. Nadie puede recibir el bautismo en el Espíritu Santo sin antes ser salvos.

  • Los apóstoles eran salvos (Lucas 10:20; Juan 17:6; Juan 15:3), pero se les dijo que esperasen en Jerusalén hasta que fueran investidos desde lo alto (Lucas 24:49).
    Lucas 10:20

    Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.

    Juan 17:6

    He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra.

    Juan 15:3

    Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.

    Lucas 24:49

    He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.

  • El apóstol Pablo fue salvo en el camino de Damasco (Hechos 9:1-6), pero no recibió el Espíritu Santo hasta tres días después (Hechos 9:17).
    Hechos 9:1-6

    Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote,

    y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.

    Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo;

    y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?

    Él dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón.

    Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.

    Hechos 9:17

    Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.

  • Los samaritanos se convirtieron, fueron bautizados en agua, pero no recibieron el Espíritu Santo hasta que llegaron Pedro y Juan e impusieron las manos sobre ellos (Hechos 8:5-12, 17).
    Hechos 8:5-12, 17

    Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.

    Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía.

    Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían estos dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados;

    así que había gran gozo en aquella ciudad.

    Pero había un hombre llamado Simón, que antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había engañado a la gente de Samaria, haciéndose pasar por algún grande.

    A este oían atentamente todos, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios.

    Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas les había engañado mucho tiempo.

    Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.

    Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.

  • Los "discípulos" en Éfeso eran salvos, luego fueron bautizados en agua, y después recibieron el Espíritu Santo (Hechos 19:2).
    Hechos 19:2

    les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.

  • Jesús, hablando a los suyos acerca del Espíritu Santo, les dijo: "Está con vosotros y será en vosotros" (Juan 14:16).
    Juan 14:16

    Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:

2. Es una investidura de poder sobre la vida del cristiano que le capacita para ser testigo eficaz del Señor. Ese es su propósito especial.

(Lucas 4:18-19; Lucas 24:49; Hechos 1:8; 4:8, 31; 6:10, 15; Hechos 8:29; 9:17; 11:24; 13:9; 16:6)

Lucas 4:18-19

El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos;

A predicar el año agradable del Señor.

Lucas 24:49

He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.

Hechos 1:8; 4:8, 31; 6:10, 15

pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel:

Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.

Pero no podían resistir a la sabiduría y al Espíritu con que hablaba.

Entonces todos los que estaban sentados en el concilio, al fijar los ojos en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel.

Hechos 8:29; 9:17; 11:24; 13:9; 16:6

Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro.

Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo.

Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor.

Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos,

Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia;

3. El Señor Jesucristo es el único Bautizador.

  • Refiriéndose al Señor, Juan el Bautista dijo: "Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego" (Mateo 3:11).
    Mateo 3:11

    Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

4. Simón el mago quiso comprar con dinero el poder orar e imponer las manos sobre los creyentes para que recibieran el bautismo en el Espíritu Santo. El Apóstol Pedro rechazó tal presunción, y le dijo que se arrepintiera, pues estaba en "hiel de amargura y en prisión de maldad" (Hechos 8:18-25).

Hechos 8:18-25

Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero,

diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo.

Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero.

No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios.

Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón;

porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.

Respondiendo entonces Simón, dijo: Rogad vosotros por mí al Señor, para que nada de esto que habéis dicho venga sobre mí.

Y ellos, habiendo testificado y hablado la palabra de Dios, se volvieron a Jerusalén, y en muchas poblaciones de los samaritanos anunciaron el evangelio.

5. Hoy en día, sin embargo, hay quienes, con un horrible desparpajo, están dando supuestos bautismos en el Espíritu Santo con lenguas programadas y repartiendo al por mayor supuestos dones del Espíritu Santo, como también supuestos ministerios.

6. Un predicador, evangelista o pastor no puede forzar al creyente para que reciba el bautismo en el Espíritu Santo ni para que hable en lenguas; mucho menos puede forzar al Señor para que bautice al creyente. Cuando esto se hace, los resultados son espurios, falsos.

7. Bíblicamente, lo que puede hacer un ministro de Jesucristo con relación a que el creyente reciba el bautismo del Espíritu Santo es enseñar, predicar, doctrinar, interceder, orar, e imponer las manos para conducir al creyente a la rendición al Señor, para fortalecer su fe y que esté en actitud y expectación de recibir de manos del Señor el bautismo en el Espíritu Santo, quien es realmente el único Bautizador (Hechos 8:14-17; Hechos 10:44-46; Hechos 19:1-6).

Hechos 8:14-17

Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan;

los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo;

porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús.

Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo.

Hechos 10:44-46

Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso.

Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.

Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios.

Hechos 19:1-6

Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Éfeso, y hallando a ciertos discípulos,

les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo.

Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan.

Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo.

Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.

Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban.

8. En las Sagradas Escrituras está bien claro que todos los dones y las promesas de Dios son condicionales. Dios hace las promesas y concede los dones, pero el hombre tiene que cumplir condiciones.

9. El bautismo en el Espíritu Santo es para vivir victoriosamente en la tierra.

El levantamiento de la Iglesia

1. ¿Quiénes no serán levantados?

  • Los incrédulos, ateos, humanistas (Juan 3:18).
    Juan 3:18

    El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

  • Los idólatras y falsos religiosos (Éxodo 20:3-5).
    Éxodo 20:3-5

    No tendrás Dioses ajenos delante de mí.

    No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

    No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,

  • Los ocultistas, brujos, hechiceros, espiritistas con todas sus ramificaciones (Deuteronomio 18:10; Apocalipsis 21:8; Apocalipsis 22:15).
    Deuteronomio 18:10

    No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,

    Apocalipsis 21:8

    Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

    Apocalipsis 22:15

    Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.

  • Los impíos (una vez piadosos y ahora descarriados) (1 Pedro 4:18).
    1 Pedro 4:18

    Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿En dónde aparecerá el impío y el pecador?

  • Los oidores pero no hacedores de la Palabra (Santiago 1:22-24).
    Santiago 1:22-24

    Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.

    Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, este es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural.

    Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era.

  • Los creyentes nominales (Mateo 7:21).
    Mateo 7:21

    No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

  • Los creyentes mundanos (1 Juan 2:15; Santiago 4:4).
    1 Juan 2:15

    No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

    Santiago 4:4

    ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

  • Los que viven y andan según la carne (Romanos 8:1).
    Romanos 8:1

    Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

  • Los tibios (Apocalipsis 3:16).
    Apocalipsis 3:16

    Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

  • Los que alteran y adulteran la Palabra de Dios (Apocalipsis 22:18-19).
    Apocalipsis 22:18-19

    Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro.

    Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro.

  • Todos los que están en estas listas (1 Corintios 6:9-10; Apocalipsis 21:8).
    1 Corintios 6:9-10

    ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,

    ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.

    Apocalipsis 21:8

    Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.

2. ¿Quiénes serán levantados?

  • Los que nacen de nuevo (Juan 3:3).
    Juan 3:3

    Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

  • Cuyos nombres están escritos en el cielo (Lucas 10:20; Apocalipsis 20:15; Apocalipsis 21:27).
    Lucas 10:20

    Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.

    Apocalipsis 20:15

    Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.

    Apocalipsis 21:27

    No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.

  • Por lo mismo, son ciudadanos del cielo (Filipenses 3:20).
    Filipenses 3:20

    Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

  • Viven una vida de santidad en su espíritu, alma y cuerpo (Hebreos 12:14; 1 Tesalonicenses 5:23).
    Hebreos 12:14

    Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

    1 Tesalonicenses 5:23

    Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

  • Están esperando al Señor (Filipenses 3:20; 1 Tesalonicenses 1:10).
    Filipenses 3:20

    Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;

    1 Tesalonicenses 1:10

    y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.

  • Los que están preparados (Lucas 12:37, 40; Lucas 17:34-36; Mateo 24:42).
    Lucas 12:37, 40

    Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles.

    Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá.

    Lucas 17:34-36

    Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado.

    Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada.

    Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado.

    Mateo 24:42

    Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.

Por todas estas evidencias podemos concluir que una vez que una persona es realmente salva y está viviendo en santidad, aunque no haya recibido el bautismo en el Espíritu Santo, participará en el levantamiento de la Iglesia. Pero, a la vez, si un cristiano no ha recibido el bautismo en el Espíritu Santo, no puede vivir aquí en la tierra una vida cristiana victoriosa y llena del poder del Espíritu Santo para vencer la carne, al mundo, al pecado, a los demonios y al diablo, y ser un testigo eficaz de Cristo.

Preguntas

1. ¿Qué es la salvación del alma?

2. ¿Para qué es la salvación del alma?

3. ¿Cuándo recibimos el Bautismo en el Espíritu Santo?

4. ¿Para qué es el Bautismo en el Espíritu Santo?

5. ¿Quiénes no irán en el levantamiento de la Iglesia, y quiénes irán?