La Iglesia de Cristo

La Iglesia es el cuerpo de Cristo, la habitación de Dios por medio del Espíritu Santo, divinamente señalada para el cumplimiento de la Gran Comisión (Marcos 16:15). Cada convertido nacido del Espíritu Santo es miembro de la gran asamblea general o iglesia de los primogénitos, cuyos nombres están escritos en los cielos (Efesios 1:22-23; Hebreos 12:23).

Marcos 16:15

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

Efesios 1:22-23

y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,

la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Hebreos 12:23

a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,

1. La Iglesia de Cristo es un Pueblo:

  • Redimido con la Sangre de Cristo (Efesios 1:7).
    Efesios 1:7

    en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,

  • Separado del mundo (1 Corintios 6:16-18).
    1 Corintios 6:16-18

    ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne.

    Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él.

    Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca.

  • Dedicado a Dios (Romanos 12:1-2).
    Romanos 12:1-2

    Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.

    No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

  • Que cree en el Evangelio (Juan 20:31).
    Juan 20:31

    Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

  • Y practica los preceptos Cristianos (Tito 2:11-14).
    Tito 2:11-14

    Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,

    enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,

    aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,

    quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

2. La Naturaleza Espiritual de la Iglesia:

La Iglesia es comparada con:

  • Un Cuerpo (Efesios 1:22-23). Cristo es la cabeza (Efesios 1:22; Efesios 5:23), y los creyentes los miembros del Cuerpo (1 Corintios 12:12, 27), destacándose así la vital y espiritual relación entre Cristo y los creyentes y de éstos entre sí.
    Efesios 1:22-23

    y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,

    la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

    Efesios 1:22

    y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,

    Efesios 5:23

    porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador.

    1 Corintios 12:12, 27

    Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.

    Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.

  • Un Edificio o Templo (1 Corintios 3:9, 16). Cristo es el fundamento y "piedra principal" (1 Pedro 2:6-7), los apóstoles y profetas formando parte del fundamento juntamente con Cristo (Efesios 2:20, 22), y los creyentes siendo las piedras vivas que forman el edificio espiritual (1 Pedro 2:5), destacándose aquí la verdad de que Cristo es la Roca sobre la cual está fundada la Iglesia; que Él es el Sumo Sacerdote de este Templo (Hebreos 4:15), y que Dios mora en ese Templo espiritual (Efesios 2:21-22; Mateo 18:19-20).
    1 Corintios 3:9, 16

    Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

    ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

    1 Pedro 2:6-7

    Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado.

    Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo;

    Efesios 2:20, 22

    edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,

    en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

    1 Pedro 2:5

    vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

    Hebreos 4:15

    Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.

    Efesios 2:21-22

    en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor;

    en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

    Mateo 18:19-20

    Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.

    Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

  • Una Novia o Esposa (2 Corintios 11:2; Apocalipsis 19:7). Cristo es el Novio o Esposo Celestial y los creyentes la Novia, ilustrándose aquí el amor místico y puro entre Cristo y la Iglesia (Efesios 5:25-27; Apocalipsis 19:6-9).
    2 Corintios 11:2

    Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.

    Apocalipsis 19:7

    Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.

    Efesios 5:25-27

    Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella,

    para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra,

    a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha.

    Apocalipsis 19:6-9

    Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!

    Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.

    Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos.

    Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras verdaderas de Dios.

Por estas figuras podemos ver cuán íntimamente ligados deben estar los creyentes a Cristo, para que pueda haber un cristianismo vital y pertenecer realmente al Cuerpo de Cristo.

3. La condición para pertenecer a la Iglesia:

La condición principal para pertenecer a la Iglesia es la regeneración o nuevo nacimiento (Juan 3:3-5; Juan 1:12-13). Hay tres pasos que conducen a la regeneración:

Juan 3:3-5

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

Juan 1:12-13

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

  • Fe en Jesucristo y en los méritos de su sangre que limpia de todo pecado (Juan 14:6; Juan 3:16, 36; Hechos 16:31; Efesios 1:7; 1 Juan 1:7, 9).
    Juan 14:6

    Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

    Juan 3:16, 36

    Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

    El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

    Hechos 16:31

    Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.

    Efesios 1:7

    en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,

    1 Juan 1:7, 9

    pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

    Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

  • Un verdadero arrepentimiento (Hechos 2:38; Mateo 9:13). El verdadero arrepentimiento consiste en comprender (mente) que uno es pecador, sentir (alma) dolor por haber pecado, y abandonar (voluntad) el pecado, confesándolo a Dios (1 Juan 1:9; Juan 8:11; Juan 5:14; Proverbios 28:13).
    Hechos 2:38

    Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

    Mateo 9:13

    Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

    1 Juan 1:9

    Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

    Juan 8:11

    Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.

    Juan 5:14

    Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.

    Proverbios 28:13

    El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.

  • Confesión pública de fe en Cristo (Romanos 10:9-10; Marcos 8:38).
    Romanos 10:9-10

    que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

    Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

    Marcos 8:38

    Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.

4. La Obra de la Iglesia:

  • Predicar el Evangelio a toda criatura (Mateo 28:19-20; 1 Pedro 2:9-10).
    Mateo 28:19-20

    Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

    enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

    1 Pedro 2:9-10

    Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;

    vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.

  • Proveer un medio de adoración y culto (Efesios 5:19; Colosenses 3:16; 1 Corintios 14:16).
    Efesios 5:19

    hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;

    Colosenses 3:16

    La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

    1 Corintios 14:16

    De otra manera, si tú bendices sólo con el espíritu, ¿cómo dirá Amén el que ocupa el lugar de un simple oyente, a la hora de dar gracias? pues no entiende lo que dices.

  • Sostener normas altas de moral y santidad. La Iglesia es "la luz del mundo y la sal de la tierra" (Mateo 5:13-16).
    Mateo 5:13-16

    Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

    Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.

    Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.

    Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

5. El sostenimiento financiero de la Iglesia:

Aunque la salvación del alma y todas las bendiciones divinas se obtienen sin dinero (Mateo 10:8; Hechos 8:18-23), sin embargo, se necesitan fondos para sufragar los gastos que ocasionan la obra de la Iglesia y el ministerio (Mateo 10:10; 1 Corintios 9:14; Gálatas 6:6; Filipenses 4:14-18; 1 Timoteo 5:18; 1 Corintios 16:1-2).

Mateo 10:8

Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

Hechos 8:18-23

Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero,

diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo.

Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero.

No tienes tú parte ni suerte en este asunto, porque tu corazón no es recto delante de Dios.

Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizá te sea perdonado el pensamiento de tu corazón;

porque en hiel de amargura y en prisión de maldad veo que estás.

Mateo 10:10

ni maletas para el camino, ni dos túnicas, ni calzado, ni bastón; porque el obrero es digno de su alimento.

1 Corintios 9:14

Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.

Gálatas 6:6

El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye.

Filipenses 4:14-18

Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación.

Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos;

pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades.

No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta.

Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios.

1 Timoteo 5:18

Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario.

1 Corintios 16:1-2

En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia.

Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo en su casa, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.

Los Llamados a sostener la obra de la Iglesia son sus miembros. Es deber sagrado del cristiano cumplir con el plan que Dios ha ordenado desde el principio, esto es, los diezmos, o sea, la décima parte de todas nuestras ganancias. Mucho antes de la Ley de Moisés, los patriarcas pagaron sus diezmos para el sostén del culto a Dios (Génesis 14:18-20; Génesis 28:22). Más tarde la práctica del diezmo fue incorporada en la Ley de Moisés (Levítico 27:30-34; Números 18:21-26). El cumplimiento de esto era tan importante que Dios pronunció bendiciones especiales para los fieles y maldiciones terribles para los infieles (Malaquías 3:8-10).

Génesis 14:18-20

Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino;

y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra;

y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.

Génesis 28:22

Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.

Levítico 27:30-34

Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová.

Y si alguno quisiere rescatar algo del diezmo, añadirá la quinta parte de su precio por ello.

Y todo diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo será consagrado a Jehová.

No mirará si es bueno o malo, ni lo cambiará; y si lo cambiare, tanto él como el que se dio en cambio serán cosas sagradas; no podrán ser rescatados.

Estos son los mandamientos que ordenó Jehová a Moisés para los hijos de Israel, en el monte de Sinaí.

Números 18:21-26

Y he aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel por heredad, por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del tabernáculo de reunión.

Y no se acercarán más los hijos de Israel al tabernáculo de reunión, para que no lleven pecado por el cual mueran.

Mas los levitas harán el servicio del tabernáculo de reunión, y ellos llevarán su iniquidad; estatuto perpetuo para vuestros descendientes; y no poseerán heredad entre los hijos de Israel.

Porque a los levitas he dado por heredad los diezmos de los hijos de Israel, que ofrecerán a Jehová en ofrenda; por lo cual les he dicho: Entre los hijos de Israel no poseerán heredad.

Y habló Jehová a Moisés, diciendo:

Así hablarás a los levitas, y les dirás: Cuando toméis de los hijos de Israel los diezmos que os he dado de ellos por vuestra heredad, vosotros presentaréis de ellos en ofrenda mecida a Jehová el diezmo de los diezmos.

Malaquías 3:8-10

¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas.

Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado.

Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

Por último, en el Nuevo Testamento es ratificada la práctica del diezmo. Refiriéndose al diezmo, Jesús dijo: "Esto era menester hacer" (Mateo 23:23). Refiriéndose a lo mismo, Pablo escribió: "Así también ordenó el Señor" (1 Corintios 9:13-14). También el Señor promete bendiciones a los que son fieles en el pago de los diezmos (2 Corintios 9:6-13). El diezmo no es una dádiva; es una deuda (Malaquías 3:10).

Mateo 23:23

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.

1 Corintios 9:13-14

¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan?

Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.

2 Corintios 9:6-13

Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará.

Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;

como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre.

Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia,

para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.

Porque la ministración de este servicio no solamente suple lo que a los santos falta, sino que también abunda en muchas acciones de gracias a Dios;

pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos;

Malaquías 3:10

Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

Además del pago de los diezmos, están las ofrendas voluntarias (Éxodo 25:2; 1 Crónicas 29:9; Hechos 11:29; Lucas 6:38). El ofrendar es una gracia de Dios; el no ofrendar es una falta de gracia (2 Corintios 8:1-7).

Éxodo 25:2

Di a los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda; de todo varón que la diere de su voluntad, de corazón, tomaréis mi ofrenda.

1 Crónicas 29:9

Y se alegró el pueblo por haber contribuido voluntariamente; porque de todo corazón ofrecieron a Jehová voluntariamente.

Hechos 11:29

Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos que habitaban en Judea;

Lucas 6:38

Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

2 Corintios 8:1-7

Asimismo, hermanos, os hacemos saber la gracia de Dios que se ha dado a las iglesias de Macedonia;

que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad.

Pues doy testimonio de que con agrado han dado conforme a sus fuerzas, y aun más allá de sus fuerzas,

pidiéndonos con muchos ruegos que les concediésemos el privilegio de participar en este servicio para los santos.

Y no como lo esperábamos, sino que a sí mismos se dieron primeramente al Señor, y luego a nosotros por la voluntad de Dios;

de manera que exhortamos a Tito para que tal como comenzó antes, asimismo acabe también entre vosotros esta obra de gracia.

Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia.

Hay legiones de "creyentes en tránsito", "turistas", que no quieren hacerse miembros de ninguna iglesia. Las visitan todas, desean disfrutar de todos los privilegios de todas las iglesias, desean que les den parte donde quiera que van, pero no quieren asumir las responsabilidades de sostener la iglesia. ¡Son como parásitos!

Preguntas

1. ¿Qué es la Iglesia Cristiana?

2. ¿Con qué es comparada? Explique.

3. ¿Cuál es el requisito principal para pertenecer a la Iglesia?

4. ¿Qué pasos conducen a esa experiencia?

5. ¿Cuál es la misión de la Iglesia?

6. Explique detalladamente el sistema bíblico para el sostenimiento de la Iglesia.