La Disciplina

1. Cuando algún miembro fuere acusado de una falta de tal naturaleza que afecta la armonía y el testimonio de la iglesia, el acusado será llamado ante el comité de disciplina, o sea el cuerpo oficial. (Mateo 18:3-17; 1 Corintios 6:1-5).

Mateo 18:3-17

y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Así que, cualquiera que se humille como este niño, ese es el mayor en el reino de los cielos.

Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.

Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.

¡Ay del mundo por los tropiezos!, porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!

Por tanto, si tu mano o tu pie te es ocasión de caer, córtalo y échalo de ti; mejor te es entrar en la vida cojo o manco, que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.

Y si tu ojo te es ocasión de caer, sácalo y échalo de ti; mejor te es entrar con un solo ojo en la vida, que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego.

Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.

Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.

¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado?

Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquella, que por las noventa y nueve que no se descarriaron.

Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.

Por tanto, si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele estando tú y él solos; si te oyere, has ganado a tu hermano.

Mas si no te oyere, toma aún contigo a uno o dos, para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra.

Si no los oyere a ellos, dilo a la iglesia; y si no oyere a la iglesia, tenle por gentil y publicano.

1 Corintios 6:1-5

¿Osa alguno de vosotros, cuando tiene algo contra otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos?

¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas?

¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida?

Si, pues, tenéis juicios sobre cosas de esta vida, ¿ponéis para juzgar a los que son de menor estima en la iglesia?

Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno, que pueda juzgar entre sus hermanos,

2. El propósito de este comité será:

  • Corregir la falta. (2 Corintios 7:8-9).
    2 Corintios 7:8-9

    Porque aunque os contristé con la carta, no me pesa, aunque entonces lo lamenté; porque veo que aquella carta, aunque por algún tiempo, os contristó.

    Ahora me gozo, no porque hayáis sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento; porque habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida padecieseis por nuestra parte.

  • Restaurar al culpable. (Gálatas 6:1; Mateo 6:14-15).
    Gálatas 6:1

    Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

    Mateo 6:14-15

    Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;

    mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

  • Guardar el testimonio de la iglesia. (1 Timoteo 3:7).
    1 Timoteo 3:7

    También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo.

  • Proteger a los demás miembros. (1 Corintios 5:6-7).
    1 Corintios 5:6-7

    No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa?

    Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.

3. Si al citar al acusado este no quisiere comparecer, el comité procurará descubrir toda la verdad con los testigos, (1 Corintios 5:3), y si fuere hallado culpable, le exhortará a arrepentirse con todo amor, para que quede restaurado en el camino del Señor. (2 Corintios 2:7-8).

1 Corintios 5:3

Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho.

2 Corintios 2:7-8

así que, al contrario, vosotros más bien debéis perdonarle y consolarle, para que no sea consumido de demasiada tristeza.

Por lo cual os ruego que confirméis el amor para con él.

4. Si el acusado se humillare será perdonado, más conforme a la gravedad de la falta cometida, se le impondrá un período de disciplina, que le privará de sus privilegios y actividades como miembro, con el propósito de someter a prueba la sinceridad de su arrepentimiento, y para que los demás miembros y los del mundo vean su restablecimiento en el Señor. (Números 12:1, 14-15).

Números 12:1, 14-15

María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer cusita que había tomado; porque él había tomado mujer cusita.

Respondió Jehová a Moisés: Pues si su padre hubiera escupido en su rostro, ¿no se avergonzaría por siete días? Sea echada fuera del campamento por siete días, y después volverá a la congregación.

Así María fue echada del campamento siete días; y el pueblo no pasó adelante hasta que se reunió María con ellos.

5. Si el culpable no se humillare delante de Dios y de la iglesia, esto será motivo para que su nombre sea borrado del libro de la iglesia, y si su asistencia a los cultos fuere motivo de escándalo, se le podrá negar la entrada. (1 Corintios 5:13).

1 Corintios 5:13

Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros.

6. Hay una tendencia innata en tratar de encubrir el pecado, pero el camino de victoria, de gozo y felicidad y de completo perdón es el arrepentimiento y la confesión. La confesión debe ser definida. (Salmos 51:1-19; Números 12:11; 2 Samuel 24:10, 17; Isaías 59:12-14).

Salmos 51:1-19

Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.

Porque yo reconozco mis rebeliones, Y mi pecado está siempre delante de mí.

Contra ti, contra ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos; Para que seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.

He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.

He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré más blanco que la nieve.

Hazme oír gozo y alegría, Y se recrearán los huesos que has abatido.

Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades.

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

No me eches de delante de ti, Y no quites de mí tu santo Espíritu.

Vuélveme el gozo de tu salvación, Y espíritu noble me sustente.

Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, Y los pecadores se convertirán a ti.

Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación; Cantará mi lengua tu justicia.

Señor, abre mis labios, Y publicará mi boca tu alabanza.

Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría; No quieres holocausto.

Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

Haz bien con tu benevolencia a Sion; Edifica los muros de Jerusalén.

Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, El holocausto u ofrenda del todo quemada; Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.

Números 12:11

Y dijo Aarón a Moisés: ¡Ah! señor mío, no pongas ahora sobre nosotros este pecado; porque locamente hemos actuado, y hemos pecado.

2 Samuel 24:10, 17

Después que David hubo censado al pueblo, le pesó en su corazón; y dijo David a Jehová: Yo he pecado gravemente por haber hecho esto; mas ahora, oh Jehová, te ruego que quites el pecado de tu siervo, porque yo he hecho muy neciamente.

Y David dijo a Jehová, cuando vio al ángel que destruía al pueblo: Yo pequé, yo hice la maldad; ¿qué hicieron estas ovejas? Te ruego que tu mano se vuelva contra mí, y contra la casa de mi padre.

Isaías 59:12-14

Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados:

el prevaricar y mentir contra Jehová, y el apartarse de en pos de nuestro Dios; el hablar calumnia y rebelión, concebir y proferir de corazón palabras de mentira.

Y el derecho se retiró, y la justicia se puso lejos; porque la verdad tropezó en la plaza, y la equidad no pudo venir.

El fiel seguidor de Jesucristo no desea encubrir su pecado, sino que lo trae a Dios en confesión. (Lucas 23:41; Hechos 19:18; 1 Timoteo 1:13, 15; 1 Juan 1:9).

Lucas 23:41

Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas este ningún mal hizo.

Hechos 19:18

Y muchos de los que habían creído venían, confesando y dando cuenta de sus hechos.

1 Timoteo 1:13, 15

habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad.

Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.

1 Juan 1:9

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Preguntas

1. ¿Cuáles son los propósitos del comité de disciplina?

2. ¿Qué restricciones sufrirá el culpable?