La salvación

1. Definición:

La salvación del alma es una transformación que es efectuada en el alma y la vida del creyente. Esta transformación es descrita como un nuevo nacimiento (Juan 3:3, 5), siendo engendrados por Dios y Su Palabra (Juan 1:13; 1 Pedro 1:23). Es hecho una nueva criatura (2 Corintios 5:17; Efesios 2:15).

Juan 3:3, 5

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

Juan 1:13

los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

1 Pedro 1:23

siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

2 Corintios 5:17

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Efesios 2:15

aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,

2. Requisitos para la salvación:

  • Fe en la Palabra de Dios (Juan 1:11-13; 1 Pedro 1:23).
    Juan 1:11-13

    A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

    Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

    los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

    1 Pedro 1:23

    siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre.

  • Fe en la sangre de Cristo (1 Pedro 1:18-19).
    1 Pedro 1:18-19

    sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,

    sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,

  • Arrepentimiento del pecado (Hechos 2:38).
    Hechos 2:38

    Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

3. Únicamente por Jesucristo:

  • No es por la Ley ni por el sábado (Romanos 3:20-22; Efesios 2:8-10; Colosenses 2:16; Gálatas 3:1; Gálatas 5:4; Gálatas 1:7).
    Romanos 3:20-22

    ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

    Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas;

    la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia,

    Efesios 2:8-10

    Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;

    no por obras, para que nadie se gloríe.

    Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

    Colosenses 2:16

    Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo,

    Gálatas 3:1

    ¡Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado?

    Gálatas 5:4

    De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído.

    Gálatas 1:7

    No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo.

  • No es por los ídolos o imágenes (Éxodo 20:4-5; Isaías 44:9-18).
    Éxodo 20:4-5

    No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

    No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,

    Isaías 44:9-18

    Los formadores de imágenes de talla, todos ellos son vanidad, y lo más precioso de ellos para nada es útil; y ellos mismos son testigos para su confusión, de que los ídolos no ven ni entienden.

    ¿Quién formó un Dios, o quién fundió una imagen que para nada es de provecho?

    He aquí que todos los suyos serán avergonzados, porque los artífices mismos son hombres. Todos ellos se juntarán, se presentarán, se asombrarán, y serán avergonzados a una.

    El herrero toma la tenaza, trabaja en las ascuas, le da forma con los martillos, y trabaja en ello con la fuerza de su brazo; luego tiene hambre, y le faltan las fuerzas; no bebe agua, y se desmaya.

    El carpintero tiende la regla, lo señala con almagre, lo labra con los cepillos, le da figura con el compás, lo hace en forma de varón, a semejanza de hombre hermoso, para tenerlo en casa.

    Corta cedros, y toma ciprés y encina, que crecen entre los árboles del bosque; planta pino, que se críe con la lluvia.

    De él se sirve luego el hombre para quemar, y toma de ellos para calentarse; enciende también el horno, y cuece panes; hace además un Dios, y lo adora; fabrica un ídolo, y se arrodilla delante de él.

    Parte del leño quema en el fuego; con parte de él come carne, prepara un asado, y se sacia; después se calienta, y dice: ¡Oh! me he calentado, he visto el fuego;

    y hace del sobrante un Dios, un ídolo suyo; se postra delante de él, lo adora, y le ruega diciendo: Líbrame, porque mi Dios eres tú.

    No saben ni entienden; porque cerrados están sus ojos para no ver, y su corazón para no entender.

  • No es por María, ni apóstol, ni santo (Hechos 4:12; Lucas 1:46-48; Juan 2:5; Hechos 14:8-15).
    Hechos 4:12

    Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

    Lucas 1:46-48

    Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor;

    Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.

    Porque ha mirado la bajeza de su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones.

    Juan 2:5

    Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere.

    Hechos 14:8-15

    Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado.

    Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado,

    dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo.

    Entonces la gente, visto lo que Pablo había hecho, alzó la voz, diciendo en lengua licaónica: Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros.

    Y a Bernabé llamaban Júpiter, y a Pablo, Mercurio, porque este era el que llevaba la palabra.

    Y el sacerdote de Júpiter, cuyo templo estaba frente a la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante de las puertas, y juntamente con la muchedumbre quería ofrecer sacrificios.

    Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces

    y diciendo: Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay.

  • Cristo es el único Salvador (Hechos 4:10-12; Hechos 16:30-31).
    Hechos 4:10-12

    sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos, por él este hombre está en vuestra presencia sano.

    Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.

    Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

    Hechos 16:30-31

    y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?

    Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.

  • Cristo es el único Camino (Juan 14:6).
    Juan 14:6

    Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

  • Cristo es el único Mediador (1 Timoteo 2:5).
    1 Timoteo 2:5

    Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,

Preguntas

1. Defina lo que es salvación.

2. ¿Con qué se compara la salvación?

3. Mencione los requisitos para la salvación.

4. Recite de memoria, Hechos 4:12.

Hechos 4:12

Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.