No hay cual Jesús otro fiel amigo, No lo hay, no lo hay; Otro que pueda salvar las almas, No lo hay, no lo hay.
No lo hay
Conoce todas nuestras luchas, Y sólo Él nos sostendrá; No hay cual Jesús otro fiel amigo, No lo hay, no lo hay.
No hay otro amigo tan santo y digno, No lo hay, no lo hay; Pero a la vez es humilde y tierno; Otro no hay cual Jesús.
No hay un instante que nos olvide No lo hay, no lo hay; Ni hay noche oscura que no nos cuide, No la hay, no la hay.
¿Cuándo es infiel el Pastor divino? Ni una vez, ni una vez; ¿Cuándo rechaza a los pecadores? Ni una vez, ni una vez.
¿Hay otra dádiva como Cristo? No la hay, no la hay; Ha prometido Él estar conmigo, Hasta el fin, hasta el fin.