Años mi alma en vanidad vivió, Ignorando a quien por mí sufrió, O que en el Calvario sucumbió, El Salvador.
Años mi alma en vanidad vivió
Mi alma allí divina gracia halló, Dios allí perdón y paz me dio, Del pecado allí me libertó El Salvador.
Por la Biblia miro que pequé, Y su ley divina quebranté; Mi alma entonces contempló con fe Al Salvador.
Toda mi alma a Cristo ya entregué, Hoy le quiero y sirvo como a Rey, Por los siglos siempre cantaré Al Salvador.
En la cruz su amor Dios demostró Y de gracia al hombre revistió Cuando por nosotros se entregó El Salvador.