¡Oh! Cristo mío, Eres tú mi amigo fiel, Seguro amparo Sólo en ti tendré; En mis aflicciones, Buen Jesús, iré a ti Y consuelo y dicha me darás, joh, sí!
¡Oh Cristo mío!
Cristo, ven más cerca; Paz perfecta en mi alma pon; Cerca sí, más cerca, de mi corazón.
Cuando en la noche Vea yo estrellas mil, Tu voz hermosa, Pueda mi alma oír; Haz que yo medite En tu tierno y dulce amor, Y que yo te alabe lleno de fervor.
Cuando esta vida Tenga yo que abandonar, Corona hermosa Tú me ceñirás Y con dulce canto Tu bondad alabaré, Y en mansión de gloria Siempre moraré.