El mundo no es mi hogar, Soy peregrino aquí; En la ciudad de luz, tendré tesoros sí Eterno resplandor por siempre gozaré, Y la vida mundana jamás desearé.
El mundo no es mi hogar
//Bendito Cristo, Tu eres siempre fiel, La dicha que me das Más dulce es que la miel La célica mansión, por siempre gozaré, //Y la vida mundana jamás desearé./
Un himno entonaré a Cristo el Salvador, "Digno eres oh Señor de gloria y honor." La patria celestial por siempre gozaré. Y la vida mundana jamás desearé.
Ningún dolor habrá al lado de Jesús, Quién derramó su sangre en la cruenta cruz Perfecta paz allá por siempre gozaré, Y la vida mundana jamás desearé.