En medio de mortal dolor, La cruenta cruz yo vi; Y allí raudal de gracia hallé, Bastante para mí.
En medio de mortal dolor
En la cruz fluye sin cesar, Insondable cual es el mar, Esta gracia que brota allí, Basta para mí.
Sufriendo fue mi corazón, Y apenas pude allí, Creer que gracia habría de hallar Bastante para mi.
Cuando en la cruz clavadas ya, Mis disculpas yo sentí, Raudal de gracia a mí entró, Bastante para mí.
Cuando en el cielo con Jesús, Alegre cante allí, Diré que aquella gracia fue Bastante para mí.