Ven, ¡Oh pródigo!, ven sin tardar, te llama Dios, Óyele llamando, llamándote a ti; Tú que vagas errante, escucha su tierna voz, Escucha su voz de amor.
El hijo pródigo
Lla...mando por ti Perdi...do pródigo ven. Lla...mando por ti, Perdido prodigo ven.
Con paciencia y ternura te llaman, ven a Él; Óyele llamando, llamandote a ti; Mientras Él te llama, ven: no seas infiel, Escucha su voz de amor.
De tu Padre en la casa abundancia hay de pan, Óyele llamando, llamandote a ti; Ya la mesa está lista, la bienvenida dan, Escucha su voz de amor.