Unción

La unción del Espíritu Santo capacita al creyente para servir a Dios con poder y discernimiento. No es un adorno espiritual, sino la investidura que acompaña al siervo consagrado y lo prepara para cumplir la obra encomendada.

El bautismo en el Espíritu Santo dota al creyente de poder para ser testigo, edificar a la iglesia y permanecer firme en la verdad. La unción que procede del Señor permanece en quien obedece su Palabra, enseña con autoridad divina y sostiene la misión evangelística con fervor y eficacia.

1 Juan 2:27

Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.

Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él.

Nota: Esta es una interpretación del significado del lema

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