Fuego

El fuego en las Escrituras simboliza la presencia purificadora de Dios y el poder de su Palabra. En Pentecostés, aparecieron lenguas como de fuego sobre los discípulos, señal de la investidura del Espíritu Santo sobre la iglesia.

El creyente necesita ese fuego espiritual para vencer la tibieza, arder en pasión por las almas perdidas y servir con poder al Señor. La Palabra de Dios, como fuego, consume lo impuro y enciende un celo santo que impulsa a la iglesia a cumplir la Gran Comisión con unción y fervor.

Hechos 2:3

y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.

y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos.

Nota: Esta es una interpretación del significado del lema

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