Obediencia

Obedecer a Dios es la prueba de un amor genuino hacia Cristo y de una fe viva. No basta con conocer la verdad: hay que guardar sus mandamientos y cumplir fielmente las instrucciones bíblicas que guían la vida del creyente y de la iglesia.

La doctrina enseña que el Espíritu Santo es dado a los que obedecen, y que la oración eficaz también requiere obediencia. Caminar en obediencia abre el camino al poder espiritual, fortalece el testimonio y permite que la iglesia cumpla su misión con integridad.

Hechos 5:32

Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.

Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.

Nota: Esta es una interpretación del significado del lema

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