Triunfo

La victoria del creyente no depende de sus propias fuerzas, sino del triunfo que Cristo obtuvo sobre el pecado, la muerte y el infierno. En Él, quien cree tiene la seguridad de una salvación completa y una esperanza que trasciende las pruebas de esta vida.

Todo aquel que ha nacido de Dios vence al mundo mediante la fe. Ese triunfo se manifiesta en la vida diaria: en la perseverancia ante la tentación, en la fidelidad a la doctrina y en la confianza de que el Señor completará la buena obra que comenzó. Gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

1 Corintios 15:57

Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Nota: Esta es una interpretación del significado del lema

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