Voluntad

La salvación exige un verdadero arrepentimiento: comprender que somos pecadores, sentir dolor por el pecado y abandonarlo con la ayuda de Dios. Ese proceso involucra la mente, el alma y, de manera decisiva, la voluntad.

No basta con conocer la verdad ni desearla; hay que decidir caminar conforme a la voluntad del Padre. El creyente que alinea su voluntad con la de Dios ora con confianza, obedece con firmeza y encuentra en Cristo el camino para vivir una vida transformada. La voluntad rendida al Señor es el fundamento de toda vida cristiana auténtica.

Mateo 7:21

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.

Nota: Esta es una interpretación del significado del lema

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