Compromiso
Comprometidos con Dios y su obra.
Ser cristiano implica más que una confesión de fe: exige una vida consagrada al Señor y un propósito firme de servirle. El compromiso une la convicción interior con la acción diaria, sosteniendo la obra de la iglesia con constancia, fidelidad y entrega.
La Palabra de Dios llama a presentar el cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. Ese culto racional se manifiesta cuando el creyente asume con responsabilidad sus deberes espirituales: adorar, dar testimonio, sostener la obra y permanecer fiel a la doctrina recibida. Comprometidos con Dios y con su obra, la iglesia avanza unida hacia el cumplimiento de la Gran Comisión.
Romanos 12:1
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.
Nota: Esta es una interpretación del significado del lema